AMOR

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José Altuve no tiene demasiado poder, tampoco dirige muchas pelotas hacia la zona opuesta del campo, dos cualidades que cualquier scout desearía ver en un bateador; sin embargo, el criollo se las ha ingeniado a su manera para acumular varios logros este año, entre ellos el haber empatado el viernes la marca de más imparables para un venezolano en una temporada, los 216 que pegó Magglio Ordóñez en 2007 (ayer Altuve tenía la oportunidad de superarla).

A diferencia del segunda base de los Astros, la versión de Ordóñez de 2007 pegaba un montón de extrabases (sacó 28 pelotas del parque y lideró la Liga Americana con 54 dobles); además, bateaba la pelota a cualquier parte del campo, pero eso, a su propio juicio, no lo hacía mejor pelotero que Altuve. “Ese muchacho es un fenómeno por su estatura y su manera de jugar, porque no es solo que esté dando hits, sino que está robando bases y jugando buena defensa. Es uno de los mejores peloteros que ha salido de Venezuela”, comentó Magglio a Líder hace par de días.


Bateador de líneas

Mientras más líneas conecta un bateador, más posibilidades tiene de que la pelota termine de hit. Pues bien, 36.11% de los imparables de Magglio en 2007 fueron líneas, mientras que este año lo han sido 47.2% de los inatrapables de Altuve, algo que le sirvió para implantar el récord de batazos para los Astros en una campaña (superó los 210 que tuvo Craig Biggio en 1998), y algo que lo tiene encaminado a cerrar el año con 227 hits, lo que sería la cifra más alta para un camarero de la Americana desde que la consiguiera Charlie Gehringer en 1936.

Otra diferencia entre ambos es que aquel Ordóñez de 2007 destrozó todos los pitcheos salvo la curva, la cual bateó para .259 de average; mientras que este Altuve hizo algunos ajustes para no tener puntos débiles. 

Durante los entrenamientos de primavera, el segunda base trabajó en su forma de pararse en el home. Anteriormente dejaba caer su pierna izquierda muy temprano a la hora de hacer swing, lo que lo hacía vulnerable ante cambios y pitcheos quebrados. Ahora no: Altuve chocó la curva para AVG de .260 en 2013 y este año la batea para .548. Ante el cambio pasó de .289 a .344.

Si Altuve mantiene ese ritmo ya no se hablará únicamente de récords para Venezuela, pues al final de la campaña pudiera incluso amenazar la marca para un latino: 239 hits que pegó Rod Carew en 1977.

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